Bienvenidos a mi blog

En el  mismo ire relatando sobre  mi vida, experiencias y aprendizajes.
Feliz de compartir con ustedes!!

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El Regalo

Seguramente ustedes creerán, como sugiere este título que he elegido como tema para mi artículo de esta semana, que develare el secreto de un magnífico presente que recibiera en alguna época del pasado, durante mi vida en el Japón o de quien sabe dónde, de quién o el porqué. Todo es válido  cuando ponemos en juego la imaginación, nuestras creencias o la maravillosa “fantasía” que nos transporta a otras dimensiones.

El regalo al que me refiero es uno con  el que la existencia me ha premiado a lo largo de mi vida y que unido a la felicidad de tener una maravillosa familia, me ha colmado de agradables sorpresas, calorcito en el alma y ternura en el corazón. El REGALO al que me refiero, es el de LA AMISTAD.
Durante mi vida errante, he pasado tiempo sin el reencuentro físico con esos seres queridos, entre los que se encontraban amigas y amigos quienes permanecían en sus casas de siempre, ubicadas en territorios reconocibles. U otros, quienes errantes como yo, saltaban de cultura en cultura, cumpliendo con sus misiones o tareas profesionales. Pasaron muchos meses y a veces años, sin que pudiera darles un estrecho abrazo y sin embargo, los re-encuentros se producían con cotidianidad, retomándolos como si solo nos hubiéramos visto ayer. 

Me he preguntado muchas veces: que he hecho para merecer este maravilloso regalo de la Amistad?  Aun no lo sé, no intentó ahondar en explicaciones y me limito a disfrutar del REGALO. Mis amigas y amigos fueron  quienes me ayudaron, fundamentalmente, a lanzar, mantener y proyectar mi carrera artística. Su apoyo incondicional ha construido pilares para la concreción de mis proyectos.

Si bien tengo un sin número de ejemplos y anécdotas con los que ilustrar esta nota, uno viene a mi mente de hasta donde la imaginación de una amistad férrea y un creer en mi música, traspasa los caminos del marketing tradicional:

Año 1996, Washington, la casa gemela a la de la embajada uruguaya. Ambas propiedades pertenecían a la señora Catherine Filene Shouse, quien fundara el Barnes at the Wolf Trap, espacio cultural reconocido por su programación operística y musical en general.

Dra. Graziella Reyes de Prieto

Mi amiga desde la tierna juventud, entonces en su primer destino diplomático. Se hace conocer con el mayordomo de la Sra. Shouse a quien comienza a enviarle, casi diariamente, milanesas caseras para que la Sra. se introdujera en los manjares de la “cuisine” rioplatense. Esto sucede por un tiempo hasta que un día, La Sra. Shause pide para conocer a Graziella personalmente, oportunidad que esta última aprovecha para comentar que tiene una amiga pianista uruguaya y que tanto le gustaría fuera programada para los Barnes. Mrs, Shause le dice que si bien ella no conoce tanto de piano, llamaría una persona de su confianza para que su amiga pueda audicionar.

Esa amiga era yo, pase la prueba y tuve el honor de tocar en el Wolf Trap, un espacio prestigioso en el mundo musical de la capital norteameric. Meses después, un día a la mañana, tocan timbre en la casa de Graziella quien ve un camión estacionado del que bajan media res, de parte de la Sra. Schause, quien consideró debía devolverle a la amiga de la amiga, su inversión en milanesas, aunque nuevamente tendría Graziella que pasarlas por huevo y pan rallado, para seguir ayudando a quien sabe quien, en su recorrido de amiga.


Mis amigas y amigos están en distintas partes del mundo, pero todos están estacionados en mi corazón y esa es mi fortuna. No hay necesidad de ninguna otra.

Polly Ferman

CHIHUAHUA y CIUDAD JUÁREZ


Octubre 1, 2011

Estoy escribiendo esta nota a bordo de un vuelo que me trae de Chihuahua a NY, con escala en Dallas. Chihuahua es el estado más grande de México y a donde tanto me recomendaron no fuera,  por su publicitada inseguridad.
Pero nos habían invitado al Binelli- Ferman Duo, para actuar en el 7mo, Festival internacional de música de Chihuahua, donde desde El Cigala hasta una orquesta juvenil, pasamos por Chihuahua y Ciudad Juárez, durante 3 semanas juntos a artistas internacionales y mexicanos.

Argentina era el país invitado de honor  y de rebote, por la mitad Binelli del dúo, me tocó en suerte participar. Quizás también porque por mis venas, corre mitad de sangre argentina, aunque no conste en demasiados registros. 

Mis amistades y algunos familiares, trataron de persuadirme para que no fuera ya que las noticias de asesinatos y lucha de los “carteles”, ocupaban primeras planas en la prensa del mundo. Pero en mi vida de peregrina, me ha tocado actuar ya sea en países en guerra, con altas probabilidades  de terremotos o con políticas e ideologías religiosas de todo índole. Estaba muy tranquila porque “sabía” que todo iría muy bien.

Cuando surgió  esta invitación para actuar en una de las fronteras más ‘picantes” de México, pensé que sería una vez más, una gran oportunidad para conocer desde adentro y acceder a espacios que sin duda, no hubiera elegido en este momento, del punto de vista turístico.

Desde la ventanilla del avión, al aterrizaje. en Chihuahua, pude apreciar una planicie desértica entre montañas. No solamente desértica porque no había casi construcciones sino porque era un  desierto en el que nada crece y casi nada se planta.

Fuimos al hotel acompañados de una “anfitriona”: Viridiana y del chofer, Lorenzo, quienes nos acompañarían durante todo nuestro recorrido y de quienes tanto aprendimos. Lorenzo, guía turístico, sumamente informado, entre otras cosas, sobre realidades que están afectando la economía del área, mucho por la gran promoción que se le está dando a la problemática interna, político-social, que está dejando sin turismo y sin trabajo a tanta gente. Viridiana, actriz y profesora de teatro, siempre atenta y delicada en sus opiniones. Ambos con la tarea de “cuidarnos”, no como guardaespaldas sino como “Ángeles guardianes”. 

Estuvimos, tanto en Chihuahua como Ciudad Juárez, alojados en los perímetros de la ciudad. Por primera vez, solo conocí pianos maravillosos, y los teatros como no hay otros en todo Latinoamérica. Todo el resto fue como el asistir a una conferencia, porque no nos expusieron a la otra realidad, que sin embargo parece estar en esta temporada, más tranquila que en anteriores.

Este viaje fue de gran aprendizaje y acercamiento al profesionalismo y a la delicadeza de todas las personas con las que se tuvo contacto. Desde el personal en los teatros hasta la gente que atendía nuestras necesidades alimenticias. Todos eran suavecitos y poseían una  gran humildad. Era un mundo de algodón en el que el contraste con la violencia hacía que los blancos y negros fueran más evidentes. Claro que el blanco lo vivimos y del negro ni nos enteramos.

El hotel en Chihuahua era muy bueno y si bien estaba cerca de la plaza con su hermosa Catedral, el primer día, no salimos. Por las dudas! 

Al tercero y  ya después del concierto y de haber cobrado, fuimos a recorrer unas pocas cuadras hasta la Catedral y la peatonal. Todo  sencillo y humilde, todos muy amables como suaves besitos en la mejilla.

EL PRIMER CONCIERTO

Al día siguiente a nuestro arribo, tuvimos el concierto en el Teatro de los Héroes, en Chihuahua. El teatro para 1500 personas era maravilloso, con escenario y posibilidades técnicas completas,  La acústica era insuperable y fui sorprendida por un piano Steinway nuevo de concierto. Decidimos tocar sin amplificación (por suerte para mí), ya que nuestros instrumentos sonaban de maravillas, a pesar del tamaño de la sala.

LA CARTA
Disfrutamos haciendo música y el público así lo recibió. No me gusta alimentar al ego, así que voy a lo que realmente me conmocionó y emocionó.

Luego de sentirme feliz porque mis breves comentarios sobre la música y porque la ejecución de la  misma habían sido muy bien recibidos, fuimos al hotel a cenar. Llega entonces un matrimonio, de muy buen parecer, quienes habían estado en el concierto y venían a dejarnos (pensé) pero era a dejarme, una carta.

La letra era clara en sus dos carillas, firmada por la señora, arquitecta. El contenido de esa carta me ha dejado perpleja hasta ahora. Porque esa señora, sin conocerme, había sentido que tenía que cuidarme. Me daba consejos para que pudiera lucirme más.. Era muy extraño. No me conocía pero por alguna razón, me quiso proteger.  ¿Por qué? Me puse a pensar y surgió la imagen de mi mejor amiga, mi hermana de la vida, Mafel, quien me acompañó en mis andanzas musicales por el mundo y que siempre me apoyó, apuntalo y me habló sinceramente, con una gran delicadeza, como podía mejorar si era el caso o sobre sus emociones con mis notas, cuando las sentía.

Mafel se fue de este mundo hace pocos días. Pero me envió una mensajera  de Chihuahua, para decirme que me estaba “viendo y sintiendo” y que me seguía ayudando y protegiendo

CIUDAD JUÁREZ.

Luego de 4 horas de recorrido por el desierto mexicano, llegamos al hotel en la periferia de  Ciudad Juárez, Ahí si que no conocí nada más que el hotel, muy bueno por cierto. Al día siguiente, tuvimos el concierto en el  Teatro Víctor Hugo Rascón Banda, en el Centro Cultural Paso del Norte. Absolutamente maravilloso, como ninguno en Latinoamérica, para 1750 personas, con un parking en el subsuelo adornado con 150 murales. Técnicos, sonrientes y atentos, un sonido excelente, esta vez amplificado, una disposición increíble. Otro Steinway de concierto en perfectas condiciones.

Todos estos los elementos, más los consejos de mi nueva amiga, hicieron que me sintiera fuerte y protegida, así que el éxito fue redondo: dos personas y dos instrumentos que movilizaron una audiencia ávida y agradecida.

Ya de regreso, habiendo disfrutado de lo bueno y no habiendo temido lo que no sucedió, recordé una realidad que leyera en un maravilloso libro: 

 Conversaciones con Dios:

“Cuando se teme no se ama”..

“Cuando se ama no se teme.”

Tokio Marzo 8, 1994

Querida family,

Infaltable, mi fax semanal. Ahora pienso un poco más claro que la semana pasada. No es que tenga menos trabajo, sino que, como todo en la vida, uno se acostumbra hasta ai trabajo pesado, y éste deja de serlo.

Las delegaciones siguen llegando. Viajan como si Japón quedará ahí nomás, con señoras, sin señoras, por 3 días, por 5, no importa, pero hay que estar acá. Y vienen!!!!. En estos momentos está la exposición de la comida (llamada Foodex), y han venido desde diputados, gente de los ministerios de economía y agricultura, más empresarios. Para aliviarme ei trabajo, mi maridito iba a invitar mañana a comer afuera a un grupo de visitantes, ya que el viernes recibimos cerca de 50 personas, pero luego de la infructuosa búsqueda de un restaurant que no fuera demasiado caro ($50 por persona), nos dimos cuenta que en Tokio no hay ningún lugar que te pueda dar de comer a un “grupito” de 25 personas por ese dinero. Así que estoicamente he ofrecido hacerlo acá. Ya no son 25, sino 35 o más.

En el día de la fecha he recibido  unas hermosísimas fotos de mis 4 nietos. Debo decirle a mi yerno que le doy el primer premio en fotografía, ya que las que me mandó están para exponer. Natasha está también divina.

Ayer, domingo, fuimos a un paseo precioso, a una hora de acá, con nuestros amigos Mary y Peter. Mary es mi amiga de hace 20 años, quien organizó el concierto en el club americano, la semana pasada.

Me olvidé contarles que hace dos semanas fui a ver Schindler’s List, La lista de Schindler, una película muy fuerte, pero absolutamente maravillosa que iré a ver nuevamente .Esa misma noche, fuimos a la residencia de Uruguay porque estaba el Dr. Enrique Iglesias Estuvo muy cariñoso conmigo, y justamente el embajador de México que estaba allí comentó que alguien muy importante acá le había dicho que yo era una maravillosa pianista. Ejem! Sobre ese tema olvidé comentarles que el día de mi concierto me ovacionaron de pie. En realidad la gente estaba harta de estar sentada y sufría de calambres, por eso se pararan para aplaudir y salir más rápidamente.

Fuimos a un restaurant de más de 250 años, en una montaña, al borde de un río. Comimos espectacular, en una mesa en cuyo medio hay una parrilla, iban trayendo carne, pollo y millones de vegetales diferentes que uno cocina. Al principio también dan una una sopa y al final dan otra sopa. Comimos sin parar durante 2 horas y luego paseamos por la montaña y regresamos a Tokio de noche.

En restaurantes típicos, como el de ayer, hay que sacarse los zapatos y ponerse unas chancletas. Por suerte se comía en silla! Luego para ir al baño, hay que sacarse esas chancletas y ponerse otras que se dejan al salir del baño y se vuelven a poner las que uno trajo, que nunca son las mismas, ya que como hay enorme cantidad de pares, todos iguales, nunca se sabe cuál es la propia, pero no importa, porque uno está con las medias.

Mi primer  inodoro japonés

Todo esto tan antiguo, hace gran contraste con los baños, que como todos los de Japón, son muy modernos. Por ejemplo, todos los inodoros tienen diversos botones: con uno,  sale una funda para la tapa del inodoro, así si uno se quiere sentar, sabe que esta limpito. El próximo que viene, aprieta e! botón y funda nueva. Pero si aprieta otro botón, sale un chorro de agua (como  Bide) que uno puede hacer más frío o caliente. Con otro botón sale aire, como un secador de partes íntimas.

El problema es que si uno no entiende las instrucciones en japonés se puede encontrar en un aprieto.

Esto es vivir en Japón, el contraste entre lo antiguo y lo moderno. Señoras japonesas en kimono que bailan el tango con cortadas y ochos, los príncipes Takamado que bailan rock suelto, los restaurantes de madera y techo de paja con los barrios más sofisticados, los templos al lado de los rascacielos más modernos y altos del mundo.

Recuerdo la primer vez que me invitaron a comer a casa de una persona que luego se convierte en una gran amiga. En un momento tuve que usar el baño y al intentar descubrir la forma natural de hacer flush, no lo encontraba. Las instrucciones estaban en japonés. Así que me pare y empece a tocar los botones que me parecían posibles. Al primer intento, salta un gran chorro de agua que me moja visiblemente. No podia quedarme guardada hasta que se secara, asi que sali asi y a pesar de que los japoneses son muy cuidadosos con demostrar respeto, la carcajada fue visible y audible.

Bueno, esto es todo por esta semana.


Yo Mariposa

Por Polly Ferman


Yo soy mariposa
Porque vuelo
Y me paso
Poco tiempo en reposo


Cambio de colores,
A veces con mis amores
Pero sigo incambiada
Con mis alas deplegadas


Mi mundo es infinito
El espacio no limito
Para asi disfrutar
Del volar, volar, volar


Cuidado, no me toquen
No me empujen
Que me rompo


Yo soy mariposa,
Frágil pasajera de alas doradas
Buscando alimento
Para sanar mi Alma

EL ALMUERZO EN LA RESIDENCIA IMPERIAL

Tokio, abril 22, 1997

Realmente hace tiempo  les debía este cuento que va a continuación. Pero bueno, solo lo hago ahora y eso es todo lo que quiero decir como excusa ya que la verdadera razón es que no pude hacerlo antes. Como ustedes bien saben, hace unos 10 días fuimos a almorzar a la casa de los Emperadores del Japón, para lo que había recibido algunas recomendaciones como ser,  no iniciar conversaciones sino esperar a que sea iniciada. Dije “casa” porque hasta hace poco, los Emperadores no tenían residencia propia. Esta se encuentra dentro del  enorme terreno del Palacio Imperial. Para llegar a la misma, (luego de pasar varios puestos de vigilancia en los que elegantes policías nos saludaban con grandes inclinaciones), pasamos por unos parques hermosísimos, aún más notables gracias al despliegue de flores, las que, para gran placer de médicos y veterinarios, tienen a  casi toda la población de Tokio, incluyendo a gatos y perros, con alergia.

Ustedes podrían creer que la “casa” en la que viven los Emperadores del Japón, sería tipo Beverly Hills o Punta del Este. Nada de eso. Por fuera era una casa simple y sobria. Nos esperaba un embajador que trabaja para la Casa Imperial , quien nos acompaña  a una salita amueblada con unos simples sillones y una mesita baja de madera. Eran las 12 menos 10 del mediodía. Ahí nos explicaron que a la 1 y 30, nos darían unos golpecitos en la puerta donde estaríamos con los emperadores, para hacernos saber que era la hora de partir.

Palacio

A las 12 en punto:  El embajador japonés nos lleva por unos corredores alfombrados de cremita.  A la izquierda se veía un hermoso jardín japonés (por supuesto, no iba a ser americano…).   Ni  un mueble, ni un cuadro. Solamente en el camino, nos cruzamos con dos plantitas Bonsai.

Nada más!!!! . Llegamos a una pequeña sala donde nos esperaban el Emperador, la Emperatriz y su hija, la Princesa Sayako, quien había acompañará su madre, la Emperatriz, a nuestras reuniones musicales privadas. Una corta conversación y pasamos, a las 12:15 al comedor en el que nuevamente el mobiliario era casi imperceptible, de una elegante sobriedad, constando de una mesa y 5 sillas.  Ni una pintura ni pieza de adorno. Comienza la comida.

El Menu: Primero sirvieron unos sashimi o pescado crudo, Un manjar!!!!  Luego consomé y como plato fuerte, una carne maravillosa colocada sobre un trozo de berenjena, acompañada de verduritas de su propio jardín. El postre era media naranja artísticamente envuelta en almíbar. Realmente sencillo y sabroso.

La conversación:  Al hacer  el Emperador alguna pregunta  (que es cuando estaba autorizada a abrir la boca), pude ofrecer algún comentario, poco,  ya que los temas elegidos fueron referidos a la flora y fauna, en este caso, referida a la Argentina.  En realidad, mi conocimiento sobre la flora es debido a la suerte de compartir Uruguay y Argentina, la flor nacional: el ceibo. De fauna solo conozco  sobre algunas vacas, ovejas y algún que otro caballo. Ah, me olvidaba de los zorrinos que uno encuentra en el camino al este

“Mi metida de pata”:  En un momento la Emperatriz me dice que había disfrutado mucho la última vez que tocamos juntas y alabo un Nocturno de Chopin que toque. Yo la felicité por el enorme esfuerzo que significa para ella estudiar tanto repertorio porque cada vez que hemos hecho nuestra reuniones musicales secretas, toca quintetos completos con otros músicos con los que no se ha encontrado previamente y lo hace muy bien. Entonces ella dijo que si, realmente era complicado porque no podía ensayar con anticipación a  lo que dije que realmente sale muy bien, parece un ensayo (quise decir concierto…..)

A la 1 en punto. Pasamos de nuevo a la salita para tomar café. Abrimos los libros que habíamos llevado como regalo (no es buena educación en el Japón, abrir los regalos en el momento) y a los pocos minutos tocaron a la puerta avisandonos que ya era hora de partir. Nos acompañaron los tres a la puerta y moviendo sus manitas imperiales nos saludaron hasta que nos perdimos de vista. No tomarlo literalmente.

MI PRIMER ANGEL

Tokio, marzo 1992:

Era mi primer concierto como esposa del embajador argentino en el Japón. Mi segunda vuelta en ese país, pero primera con tal responsabilidad, hasta para la música. Se suponía que debía poner los dedos en las teclas justas, algo que no siempre me fue posible, por el privilegio  o desgracia de haber nacido con un oído perfecto el que me hacía muchas veces, reemplazar lo escrito por otras armonías que también sonaban justas, pero que no eran las escritas por el compositor.

Desde niña cargue con el estigma de que: HABÍA QUE HACER LO ESTIPULADO POR EL CREADOR.  Al menos esa es la regla para el repertorio clásico. Estaba muy nerviosa y pasados ya unos 15 minutos desde el comienzo del recital, respirando rápido con el sentimiento de caminar por un abismo, me digo: “Dios mío, ayúdame”, raro en mi ya que soy creyente ferviente de la “autoayuda”.

La primer visita:

Es entonces que veo, a mi izquierda, una enorme “presencia” vestida con una amplia túnica blanca, sin  formas corporales, con un rostro generoso coronado por cabello y barba blanca, quien me toma de la mano y me eleva hasta encontrarme “mirando” desde arriba, a otra Polly que continúa tocando el piano con una gran paz y concentración.  El miedo había desaparecido. Llega el intervalo y aún embriagada por lo vivido, pienso: y ahora qué? Como sigo la segunda parte?. Regreso al piano y vuelve mi “Ángel”, aún no identificado como tal, quien nuevamente me toma de la mano y me eleva nuevamente hasta finalizar la actuación.

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